Mi amor por ti

Mi amor por ti es clandestino,

se disfraza entre sonrisas marchitadas,

se enamora de las tristezas compartidas,

se baña en un elixir infinitos de pesares

que resurgen de las lavas subterráneas

de un mundo oculto.

Es como las montañas que tocan lo infinito del

cielo con su nieve picuda,

se apoya en una cama de suaves perlas

que brotan de tus ojos cuando yo ignoro los

sollozos.

Es una aleación quejumbrosa entre la realidad

incorpórea que mitiga en distintas especies, y

el amparo de la nada que nos observa.

Se convierte en enredaderas a nidos antiguos

cuyas raíces secas mueren cada día y se fortalecen

en el ambiente airoso envuelto en frías brisas, en

torrenciales tormentas y en momentos sin huellas

en la tierra.

En tus contrastes hallo un desorden impalpable

de encuentros con la vida misma, que recobra

en sí tu aliento al sentir.

Es la ruleta vacilante en caminos perdidos

que gira ínfimamente a los apáticos instantes

de tu existencia.

Mi amor por ti surge en las llamas,

porque ahí te conocí,

hirviente en la lava,

incontrolable.

Imprecisa en el andar, con la fuerza

de un volcán,

airosa y manipuladora de la vida,

que en sustancias se limita.

Allí te encontré,

me reflejé al otro lado del espejo de las

almas sin nombres, dolientes y en eterna

agonía.

Allí me quedé porque te vi.

mi amor por ti,

se maneja en una cautela inmensa que

redondea tus parpados al tacto y simula las

sonrisas vacías que se llenan con el recorrido

de mis fuerzas puestas en el acto sensible.

Te revuelcas en las voces que yacen en tu

cabeza, pero te muestras ante mi tranquila

y pasiva.

Te dejas acariciar el alma con la mirada penetrante

de mis ayeres olvidados que aclamaban tu llegada.

Mi amor por ti, no se enoja, no es egoísta,

pero como arde cuando te amo en la lejanía,

cómo llueve azufre en tu ausencia impredecible

al futuro que te espera.

Mi amor por ti, espera con la demencia posada

en las hojarascas híbridas que conectan mis

pensamientos a tu recuerdo.

Se desborda en frascos acuosos que le llaman

vida.

Estar contigo es la medida de mi tiempo, es la

biblioteca infinita de galerías escondidas, y la alegría

finita de otros días.

El roce de la noche es tu lenguaje,

anidando entre oscuros hilares

de sonatas intranquilas de arpas esbeltas.

Así es mi amor por ti,

versátil, incontrolable, liquido,

fluido en sus formas más inimaginables.

A distancia y en cercanía,

no se desprende de lo real ni de lo psíquico.

se mantiene, se congela, y hierve,

no se detiene.

Se transforma y vuelve en sí,

porque te escogí desde que tu alma se ató

a la mía en el inicio de los tiempos olvidados.

Ella vino a mí en forma física con tu mirar asombrado,

ella vino a mí solicitando ayuda,

ella se deshizo en mis dedos frágiles,

como minúsculas partículas imposibles de abrazar.

Así es mi amor por ti,

muerte terrenal y vida espiritual.

 

Grace Suárez R.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s